Polaridades

Yin Yang Ronda

Opuestos y Complementarios:  Yin~Yang en tu vida

Femenino ~ Masculino, Luna ~ Sol, Tierra ~ Cielo

La Naturaleza, los procesos vitales son dinámicos. Nada es estático en la Naturaleza, hay una tendencia a buscar el equilibrio. La energía busca el equilibrio y, dado que todo cambia permanentemente, el equilibrio es un proceso dinámico. 

Parte de ese dinamismo, de esa danza, de ese movimiento se ve por el juego de dos polaridades básicas, que reciben distintos nombres, y se asocian a distintos símbolos:

Son energías, fuerzas opuestas complementarias, y destaco lo de complementarias, pues ambas son necesarias, la existencia de una sería imposible sin la otra. 

Y de la interacción entre una y otra surge el equilibrio. Se atraen, se integran, como en una danza, y de su encuentro, surge la posibilidad de crear algo nuevo, distinto. Ni buena ni mala, ni mejor ni peor. Son simplemente distintas, complementarias, necesarias. Una no tiene sentido sin la otra.   

Y no estamos hablando de sexo, ni género. Hablamos de energía, cualidades de la energía. Dos polaridades energéticos.

Según la intensidad, la abundancia relativa de una u otra los resultados son distintos. Pero, para que haya cambio, transformación, vida, tiene que haber de las dos.

Cada un@ de nosotr@s encarnamos una combinación particular de Yin y Yang.

Hay quienes son más activos mentalmente y menos físicamente, o viceversa. Hay quienes son claramente más Yang (activos) en todos los aspectos, y sin embargo, puede que en algún momento de la vida, algo pase, y -temporal o definitivamente conecten con su lado Yin. Lo que sí es seguro es que nadie es 100% Yin o Yang.  Y si hay demasiada polarización en nuestra vida, la propia vida nos aportará el complementario. 

Se supone que las mujeres somos más Yin, y los hombres más Yang. Sabemos que esto es relativo. Hay mujeres muy Yang y hombres muy Yin. Es verdad que hay en la naturaleza de lo femenino un claro componente Yin. El útero, por ejemplo, es una de los simbolismos del Yin: receptivo, húmedo, oscuro.  No obstante, se puede ser receptiv@ con o sin útero. 

Aceptar y reconocer nuestros aspectos Yin y Yang, y darles un espacio (sin reprimir, censurar, o forzar una actitud porque el “afuera” lo determina, porque es moda, o el mercado lo pide) permite alcanzar armonía, equilibrio interior.

Esto es parte de reconocer nuestra individualidad: las características que nos diferencian, que nos hacen únic@s.

Por simple lógica de cómo funciona la energía, estos opuestos de atraen buscando el equilibro. Y es por ello por lo que magnetizamos (atraemos) la polaridad que no estamos manifestando, experimentando. Esta la manera en que la Naturaleza nos brinda lo que necesitamos: contactar, despertar, reconocer, hacer consciente.

Y así, por ejemplo, en la vida de personas muy Yang aparecen personas o circunstancias muy Yin. O bien, un día aparece algo o alguien aún más Yang para ayudar a contactar con su energía Yin.  

Lo que la Vida nos trae son oportunidades de equilibrar, aprender, de transformar.

Las situaciones, personas que magnetizamos -consciente o inconscientemente- seguramente nos permiten ver algo nuestro: un reflejo (como vernos en un espejo -que puede que agrande), o bien que permiten que aprendamos algo del otro (como un opuesto complementario), o que se despierte o manifieste en nosotr@s algo, o que no estamos viviendo, integrando en nuestra vida.

Cielo Tierra
Oscuridad Luz
Dar Recibir
Silencio Sonido
Quietud Acción
Intención Aceptación

¿Te resuena algo de esto?

¿Cuáles son los aspectos Yin/Yang que reconoces en ti y vives plenamente?

¿Cuáles son los aspectos Yin/Yang que te cuesta integrar?

¿De qué manera tus relaciones o situaciones vitales reflejan estos patrones? 

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